NUESTRA HISTORIA

Natalio Mateos, su fundador, inicia sus primeros pasos en la provincia de Córdoba. Allí aprende el oficio de joyero en manos de un maestro orfebre. A mediados de la década del cincuenta viaja a Brasil estableciéndose en la ciudad de San Pablo, donde desarrolla sus conocimientos profesionales y se especializa en las piedras preciosas.

En el año 1963 inaugura el local de la calle Rivadavia 2545, donde comienza una etapa de exploración y desarrollo de ideas propias que permiten delinear un perfil claro y reconocido. Busca su fuente de inspiración en la simplicidad de las líneas puras y la solidez estética de los materiales nobles.

A principios de la década del ochenta se incorpora una segunda generación a cargo de Alejandro Mateos, quien comienza a desarrollar su propio concepto en joyería. Dentro de un clima de creatividad trabaja en productos exclusivos, interpretados para ajustarse al deseo individual de cada cliente. Crea la nueva Línea M.

Con el trascurso de los años Mateos Joyero ha forjado una sólida clientela, tanto en el ámbito local como en su proyección nacional.
En la constante búsqueda de la belleza, Mateos Joyero, con más de cincuenta años de trayectoria en la ciudad, sigue su rumbo inspirado en el arte y el diseño.